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Full text of "Caras y caretas n32 22 2 1891"

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TOMÁS GOMENSORO 


m o NTEVID EüvO E PA RTftfaE NID3 

Un mes $ Roo 

Seismeses M 5,co 

Un año 9oo 

EXTERIOR 

tos mismos prectos.cn moneda equ/oa- 
¡ente,con e¡ aumento deí franqueo 
Hiiiaeructinienít 30 centesimos 4 J? ú mero atrasa do 60 eertfesitnos 


DE VENTA EN LAS PRINCIPALES LIBRERIAS- 
* SM PV&£/C*i L0S &&&?&&&& -■ 

OFICINA: Calle Rio Negro 250 

MONTEVIDEO__ 


Es á carta cabal un hombre honrado, 
condición por la cual ha conseguido 
ilegar hasta ia cumbre del Estado 
y á todas las alturas qiié ha querido. 
(El porqué de exhibirle con tres llaves 
no le digo, lector, porque le sabes). 


IMP. LIT. LA RAZON, CALLE CERRO N.° 93 A 97 


© Biblioteca Nacional de España 


la 3 


Wíi^wSBi 

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vMB*’ 
































el cumplimiento de las leyes naturales sin no¬ 
ces! d ad de at ri b u i r! a á c:a u sa s ex t rao rd i o a rl as .» 

Alii está bien clara la causa de la crisis. 
La creíamos provocada por el cumplimien¬ 
to de conformes y cuentas'de todo ¿venero, y no 
había nada de eso. El único cumplimiento que 
u os agu y i a ba y co n t i n da agu v iáu do n oses « 1 1 
de las Ujfes naturales, por poco natural que nos 
parezca "la cosa. 

¡Quién nos había de decir que el recibo de la 
casa, la cuenta del almacenero, y las facturas 
que por diversos conceptos chati celaba utos, ó 
dejábamos por chance Jar, todos los meses, eran 
leyes naluraks^ disfrazadas de documentos de 
crédito! 

¡Y que la i neo o versión del Banco era otra ley 
natural, con la m á sema de papel fiduciario! 

¡Y que los dineros extraídos del mismo esta¬ 
blecimiento de crédito, eran también leyes na¬ 
turales., bajo la humilde apariencia de despil¬ 
tarros! 

Aún acusa otro origen la crisis, que no tie¬ 
ne nada que ver con el que nosotros le atri¬ 
buimos. 

<¿Es Inconsecuencia lógica del desarrollo pro¬ 
gresivo de nuestra, sociabilidad, del aumento 
de nuestra población, del crecimiento de la ri¬ 
queza publica y privada, (esto no lo debe decir 
el Mensaje por nosotros), do la extensión 
de nuestras relaciones comerciales, en fin, do 
nuestro organismo económicoy financiero.» 

; U na i n fio i dad d e co ti sec u en ci as, sin con t a r 
con lasque estamos sufriendo por consecuencia 
de eliasl 

Lo que no se explica, sino por un milagro 
de Dios, es como con tanta consecuencia lógi¬ 
ca, ha podido quedar un centesimo en toda la 
República. 

Para conjurar la crisis, el Mensaje indica el 
ca m i n o q u e se d e be ton jar. 

¡Nada de nombrar ministerio, ni de hacer 
economías, ni de gravar al comercio con im¬ 
puestos! 

¿Nos perjudica el desarrollo progresivo do 
nuestra sociabilidad? Lúes ¡abajo el Club Uru¬ 
guay 1 ¡no mas r entro Gallego! ¡fuera la Parva 
Dom lis Magna Quiesl 

¿Es otra consecuencia lógica de la crisis ol 
aumento de nuestra población? Pues \A tomar 
v i o n to í i «esco losíumig ra n tes! ; q uo se mande n 
mudar todos los que hayan venido al país des¬ 
pués del año 1800! ¿Viva el celibato! 

¿Produce escasez de plata la extensión de 
nuestras relaciones comerciales? Fácil remedio; 
¡circunscríbanse 6 lasque permita el radio de 
la población! ¡Pena de la vida al que se Je sor¬ 
prenda iftfraganli conversando con algún pul¬ 
pero establecido mas allá de la Union! 

«Las crisis—agrega el Mensaje—son, puede 
(lee i rse, en fe rrn e dad es d o c rec i m i o n to » 

Tiene mucha razón; lo observamos en Casey. 

Cuando este señor, según el rumor público, 
empezó á verse apurado de fondos, tenia cerca 
de tres metros y medio de altura, es decir, dos 
coartas mas que cuando vino de Buenos Aires. 

; Ese esti ren le costó perder la fortuna! 

«Los países pobres, los países sin comercio y 
sin crédito, que viven aislados dentro de sus 
fronteras, no conocen esos grandes sacudi¬ 
mientos económicos.» 

Se comprende; viven en tío sacudimiento 
seguido, que les priva de experimentarle en 
fracciones, 

«El Gobierno actual no tiene responsabilidad 
alguna en esta crisis.» 

iQué la ha de tener! Ya hemos convenido en 
que el verdadero culpable do todo es el cum¬ 
plimiento de las leyes naturales, 

ft -„„ se ha esforzado por atenuar sus efectos, 
apresurando su solución por cuantos medios 
ha tenido á su alcance.» 

Ni lo uno ni lo otro se puede negar. Hace 15 
ó 20 di as se pagaron religiosamente los sueldos 
de Setiembre A casi todos los empleados de la 
Nación, para que no se apercibieran de los 
efectos de las crisis y en cuanto á lo segundo, 
bien públicas son las gestiones que hace el Go¬ 
bierno para sacar plata de donde la den a 
rédito y para que Montero lo siga prestando el 
con cu rao de su sabiduría económica. 

«Las crisis son manifestaciones de la evolu¬ 
ción social v obedecen en su marcha íi leyes 
fijas (parece anómalo á siniplo vista que leyes 
fijas puedan ir m marcha con nadie, aunque 
‘sea una evolución social) que determinan sus 
tres períodos característicos; de elaboración,(la 
de pan ya casi no es ley') de estallido (¡¡¡pmnU!) 

y oe desaparición.* , . 

Debemos estar en este ultimo período carac¬ 
terístico (i juzgar por los comerciantes que se 
fugan, los deudores de toda clase que se hacen 
humo, y los diarios que se pierden en el Correo. 


No se oye hablar mas que de desapariciones. 
Como ultima explicación de la crisis dá el 
Mensaje la do fallarnos moneda para las tran¬ 
sacciones. 

Esto, que parece tan sencillo, no se fe había 
ocu liado k nadie. Sabíamos que no podíamos 
pagar, ni gastar un cobre en nada, pero no 
sabíamos por qué. ¡Si somos lo mas tontos!,... 

Dice también el Mensaje que la proporción 
de la moneda metálica entre nosotros es de 10 
pesos por cabeza. 

Suponemos que se habrá referido á épocas 
norma íes, porque, en la presente estamos muy 
lejos de esa proporción. 

Apenas saldremos á un par de vintenes un 
h abit a n te co n o t ro ó po r ca da diez h abi ta n tes. 

Descubierta i a crisis un su raíz,—gracias á 
nuestro Gobierno salvador que se ha tomado el 
trabajó du hacerlo á fuerza de tinta y de cari¬ 
llas,—solo nos resta sufrir sus efectos con el 
consuelo de saber que somos pobres por exceso 
de desarrollo progresivo de nuestra sociabili¬ 
dad y, en una palabra, por plétora de vida, 

A falta de pan con que pasar el tiempo, 
hasta que la ruptura de relaciones comerciales 
y la despoblación, nos permitan salir de Iñ crisis 
y e s tar e n a ug e, pode nios en tre ten e r n os v i e ii do 
llevar al terreno de la práctica Jas reformas 
que anuncia el Mensaje, referentes al ejercicio 
del sufragio, á la Administración de Justicia, 
y á la Instrucción Pública, 

Respecto de las primeras, dice: 

«Es necesario legislar el derecho de sufragio, 
garantiendo la verdad y la pureza del voto en 
ia inscripción, en la votación y en el escru¬ 
tinio.» 

Es decir, legislar el derecho del sufragio so¬ 
bre las mismas bases que se ha ejercido últi¬ 
mamente. ¿No es eso? 

La Justicia, dentro de muy poco tiempo se 
administrará buena, pronta y barata. 

Vft á concluir por ser una diversión como 
otra cualquiera, el pleitar. 

¿Y lo que promete ser la Instrucción Públi¬ 
ca con ios textos espirituales declarados ofi¬ 
cialmente? 

Antes de un año no habrá alumno en Ja 
Universidad que no sea espiritista 6 espirituoso* 
«Los resultados que ya se palpan de la edu¬ 
cación materialista entre nosotros, empieza á 
alarmar profundamente á todos los que exa¬ 
minando de cerca los hechos, transportan sus 
consecuencias ineludibles al porvenir de nues¬ 
tro país.» 

Es el Evangelio lo que dice el Mensaje. 
Nuestra juventud escolar de algún tiempo á 
esta parte se manifiesta poco temerosa de Dios; 
juega al billar, bebe anís puro, empeña el reloj 
y no se acuerda jamás de hacerse una cruz en 
la boca cuando bosteza, como importándole un 
bledo que le entre por el ex ó fago una legión 
de diablillos con rabo y todo. 

Con tales principios llegan á hombres, y ¡es 
claro! acaban por no creer en Dios ni en el Go¬ 
bierno, ni en nada, aunque en materia de co¬ 
nocimientos demuestren haber aprovechado los 
cursos. 

¡Nada, nada! ideas espiritualistas y lo demás 
á lugar secundario. 

Después de todo, ¿qué falta hace la ilustra¬ 
ción para pasar por hombre ilustrado? 

El actual Inspector General de Instrucción 
Pública, por razón del puesto, se lo supone la 
primer potencia para la enseñanza, 

Y sin embargo, no lia tenido nunca el honor 
de tratarse con ia ortografía. 

Cerramos estas líneas felicitando al autor 
del Mensaje por el descubrimiento que ha he¬ 
cho del microbio de la crisis, y al pais por el 
medio sencillo de que ahora dispone para salir 
de ella, sin necesidad do recurrir á la mora- 
lit 3nd de 1 os Po deres Pú bl i co s, 

\; Y i v a la c v í sis del prog re so E!! 
iliViva el progreso de la crísi !!! 

Eustaquio Pellickr 


Texto— *«Zlg-zag», por Eustaquio UelUcor—«Udclma cal¬ 
dero Diana», por Alfredo V&rzt—«Los Ignoran tes», 
por M, M.—«El olvido», por Áleluya— «Teatros», 
por caí iban “«Epitafios», por V, A —«Para ellas», 
poi Madama Polis son—«¿Cuál de las dos?», por 
Juan de Urraza—«Hablar con propiedad», por S. 
y Aguírre—«A un pescador de cana», por Geno 
véa—«Sport», por rio— Menudencias—Correspon¬ 
dencia particular—Aviaos 

GEM1A.BOS— 1 TomAs Gomensoro—Los Buitres—vPaso A la 
cuaresma!—Y varios, intercalados en el texto y 
avisos, por Scimu. 


La palabra presidencial, lanzada A viva voz 
primero y por medio de tipos (tipográficos) 
después, nos ha demostrado el domingo últi¬ 
mo, si no que estamos en H mejor do Jos mun¬ 
dos, cuando menos á un palmo de distancia. 

Todo eso deque nuestra situación económi¬ 
ca era precaria, y de que los derechos políticos 
no tenían libre ejercicio, y que el sufragio le¬ 
gal había muerto para siempre, eran puras vi¬ 
siones producidas por nuestro pesimismo In¬ 
génito, en colaboración con nuestra supina 
ignorancia. 

Basta recorrer á vuela ojo ol Mensaje leido en 
la averiara do las Cámaras para convencerse de 

ello. 

*La República está en paz, al amparo de sus 
instituciones que fielmente cumplidas, garan¬ 
ten á todos los habitantes del paiseí libre ejer¬ 
cí c io d o su s de rec ii os poli ti eos y cí vi les.» 

¿Ven ustedes como es falso que se haya ejer¬ 
cido coacción en las elecciones pasadas, hasta 
el punto do atropellar á mano armada A los 
electores en algunos departamentos? 

¿Se convencen de que los diputados y sona¬ 
dores electos. Jo han sido por la soberana vo¬ 
luntad del pueblo y solo en gracia de los méri¬ 
tos que esto les había encontrado pava represen¬ 
tarle? 

¿A qué tan ta algarada por ver á Varóla y a 
Peña, verbigracia, con mayoría de votos? 

¿Acaso es incompatible con la honestidad, 
política un bigote muy espeso? 

¿Influyen algo las adiposidades en la moral 
de un ciudadano? 

Nada de eso. Lo que sucedo es que á esos se¬ 
ñores, corno A otros muchos de los elegidos, Jes 
tiene ojeriza el país por suponerles clavos na¬ 
cionales y allí está ia causa de que no se com¬ 
prenda su exaltación á Jas Cámaras, sino por 
medio del'fraude electoral, 

Conste, pues, que todos los habitantes del 
país han estado en el ejercicio de sus derechos, 
ta 1 1 ga ra n t í dos co m o pu ed a n es ta rl o los pesos 
mejor colocados sobre hipoteca, 

Y sigamos al Mensaje, que ahora nos vá á 
explicar el motivo de que nos veamos sin un 
vintén. 

*Nada de extraño tiene que esta crisis eco¬ 
nómica haya revestido proporciones de magni¬ 
tud; la explicación se encuentra fácilmente en 


Cuentan de Succí que un día 
Tan económico estaba 
Que solo se alimentaba 
De un líquido que bebía. 


© Biblioteca Nacional de España 





¿Habrá otro, entre si decía, 
Alas ayunador que yo? 

Y cuando el rostro volvió 
Halló la respuesta viendo.... 
Que iba un celador comiendo. 
Todo Jo que él ayunó. 


Hay que advertir que tienen puntas y ribetes de 
profetas. «¡Ya decía yo que eso tenia que suce¬ 
der!^ 

En algunas ocasiones entretienen; pero por regla 
genera] fastidian, porque tienen nu consejo para ca¬ 
da caso,y hacen un caso de cada circunstancia, por 
insignificante que sea. 


¿quien olvida una esperanza 
¿quién no recuerda un amor. 


Y en fin, para terminar: 
yo que el olvido zahiero 
i oh. contraste singular 1 
nunca me puedo acordar., 
de pagar á mi casero. 


Alfredo Varzi 


En cuanto al otro grupOj el de los ignorantes á 
sabiendas.... esa ya es harina de otro costal. 

Estos están convencidos de que son ignorantes, y 
de que hay quien sabe ma^ que ellos; y asi como el 
hombre que tiene una enfermedad crónica é incura¬ 
ble se hace huraño é irascible, el que sabe que está 
condenado á ignorancia por toda su vida, se con¬ 
vierte en el hombre más insufrible del mundo. 

Estudia poco y sin fruto, porque como es ignoran¬ 
te por naturaleza, el estudio en su imagmacioe, co¬ 
mo la semilla arrojada a! fuego, no fructifica. 

Odia, por lo tanto, á muerte á todo el que sabe 
algo ó es útil para alguna cosa, y se pasa la vida 
queriendo convencer i las gentes de que todos son 
tan ignorantes como él. 

■ Todas las obras de U inteligencia le parecen ma¬ 
las; es decir, dice que le parecen matas, porque en 
realidad piensa otra cosa. 

Quiere imitar Jo bueno y lo bello; y como le sale 
malo y deforme, se enfurece y lo paga el primero 
que encuentra á mano para hincarle el diente. 

Su única satisfacción es encontrar otro que le diga 
que sabe tan poco como sabe el. 

Si pudiera nivelar ta inteligencia de los hombres, 
los haría á todos ignorantes para que nadie le sobre¬ 
pujara. 

Es fecundo en hablar, maestro en maldecir, ponto 
en el insulto y gran manejador de odios. 

Cuando encuentra dos hombres que no simpatizan, 
él los empuja para que choquen, diciendo: «A ver sí 
se estrellan, y esos dos menos tengo á quien odiar.# 

Sí le hacen un favor, lo paga con una ingratitud, 
porque presume que el que le favoreció solicitó de 
este modo benevolencia. 

Nace de cabeza, vive á disgusto y muere rabiando 
de envidia y diciendo: «Sé que no sé nada: [ojalá lo 
hubiera ignorado loda mi vida'# 

Compadezcámosle y huyamos de él, porque muer¬ 
de sin conciencia, y al alargarle la mano en señal de 
amistad, seria capaz de morderla y arrancar tajada. 

En vísta, pues, de los ligeros apuntes que antece¬ 
den, el autor de este artículo pretende aconsejar á 
sus lectores que estudien siempre, que aprendan de 
continuo. 

Que no estén nunca ociosos los sentidos, para que 
la inteligencia cumpla la natural ley do la progresión. 

La peor de las esclavitudes es la ignorancia; aun¬ 
que esto ya se ha dicho antes y con más autoridad 
que ahora. 


Los ignorantes 


Van ustedes á decirme que son muchos, ¿no es 
verdad? 

Corriente; pero yo suplico á ustedes que descuen¬ 
ten algo del numero en que aproximadamente ios 
calculen, porque he averiguado que los ignorantes de 
buena fe andan por ahi diciendo que son mas de los 
que son en realidad; no por el deseo de rebajar el 
grado de saber de nuestro país, sino por !a vanaglo¬ 
ria de decir que pertenecen á un cuerpo numeroso. 

Hay hombres á quienes no se les dá un bledo ser 
ignorantes, con tal de que se diga de ellos que per¬ 
tenecen á un gremio que cuenta por millones los 
afiliados. 

Los ignorantes viven divididos en grupos, y los 
de cada grupo no pueden ver ni pintados ¿ los de los 
demás. 

Los grupos son varios; pero yo, para no hacer de¬ 
masiado extenso este artículo, ios dividiré en tres. 


FEPPINO 
: EL 88 


BURRO| 
PAMCHG| 


^ La^Corn^aflia Infnntí^. f *' 'Tí ^ r Y ’ 

Carmona, que como se sabe tiene su cuartel general 
establecido en Montevideo. 

Carmena, como era de rigor, tomo á su cargo lo 
mas importante del programa, compuesto de las si¬ 
guientes piezas: «Casado y soltero# «Música clásica», 
«El apuntador» (monólogo original del beneficiado, y 
«La Gran Via». 

En «Casado y soitero» los pequeños artistas y en 
particular la niña Isabel Costa, cosecharon muchos 
aplausos, siendo inútil decir que lo propio hizo Car- 
rnona en la intepretacion de las piezas restantes y en 
«La Gran Via# en que hizo uno ae los ratas. 

La Compañía Infantil se ha trasladado al teatro 
San Felipe donde dará un corto número de represen¬ 
taciones. 


Ignorantes felices. 

A este grupo pertenecen los que, á fuerza de ser 
ignorantes, ignoran hasta que lo son. 

No saben que el mundo se divide en gente que 
sabe y gente que ignora. 

No averiguan el por qué de las cosas. 

Les calienta el sol y les resfresca el agua; pero no 
saben por qué, ni saben que hay quien 3o sepa. 

Para ellos el telégrafo se reduce á unos palos y á 
unos alambres. 

Tiran el trigo en el surco, preparan la tierra y re- 
4 -o^en ja cosecha cuando está en sazón, y no saben 
que misión tiene la semilla ni qué efectos produce 
en ella el calor y la humedad. 

Con tal hierba se quita tal enfermedad, y aquí hace 
punto para ellos ta medicina. 

Llevan su contabilidad en la memoria, la apuntan 
con rayas en la pared, ó con garbanzos ó lentejas en¬ 
vuelto^ en papefitos. 

No tienen mas reloj que el sol, ni mas Calendario 
que el cielo. 

Saben el Padre-nuestro, y les basta para salvarse. 

Confian descansar en la otra vida, y están conten¬ 
tos con ese porvenir. 

Todo lo que no entienden lo consideran sobre¬ 
natural. 

Aunque no están muy enterados de la clasifica¬ 
ción, saben que hay brujas, duendes, trasgos, apare¬ 
cidos, milagros, avisos del cielo y recados del in¬ 
fierno, 

bo encuentran, en fin, como debió encontrarse el 
hombre en las sociedades primitivas. 

Y, en fin, son felices porque Ignoran que hay des¬ 
gracias y satisfacciones. 

Ignorantes sin saberlo. 

Si no fuera por la vanidad, se les podría tolerar á 
éstos; pero, sin ser perjudiciales, se hacen fastidiosos 
en ocasiones, porque ellos ignoran que son ignoran¬ 
tes, y alee tan do una modestia ilimitada, tienen la 
inmodestia de creer que 3o saben todo. 

No estudian, porque no lo necesitan á su modo de 


Los olvidos son quimeras 
que entre cosas pasajeras 
se deslizan en la vida; 
el que ama y dice que olvida 
es porque no ama de veras. 

¿Quién olvida el embeleso 
que causa un amor prolijo 
si en red de amor está preso 
ni qué madre olvida el beso 
primero que dio á su hito? 


olvida su patrio suelo 
y no guarda en sus entrañas 
el recuerdo de su cielo, 
de sus rios y montañas? 

¿Ni qué marino que insano 
sufrió un naufragio inhumano 
por un momento olvidó 
la tabla que le salvó 
en mita a dei Occeano? 

;Qué mujer olvida impura 
la fecha en que con presteza 
vi ó marchita en su amargura 
con la flor de su hermosura 
la flor ¡ay! de su pureza? 

¿Ni quién olvida un dolor? 
¿m una terrible venganza? 

¿ni quién olvida un temor? 


«Aquí yace un diputado, 
que de emoción se murió 
porque al ser interpelado 
se vio el pobre precisado 
á contestar sí ó nd/> 


«Descansa bajo esta losa 
la que fue con sus virtudes 
buena madre y fiel esposa.» 
(Lo de madre, no lo dudes; 
lo de fiel, •. es otra cosa.) 


© Biblioteca Nacional de España 





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(Fragmento de un poei a que no es de Fragueiro) 



© Biblioteca Nacional de España 

































258 


CARAS T CARETAS 


Aquí yace don Vicente, 
hombre activo de tal modo, 
que por ser activo en iodo 
hasta murió de reponte. 

tf-Adios, único bien que el alma adoral 
¡Adiós, mi dulce amor! ¡Esposa mia! 
¡Ay! La parca traidora 
me roba para siempre la alegría,» 

Nata —El esposo,, autor de esta elogia, 
Malo de una paliza á su señora, 



mo invierno y qne actualmente tiene en uso la mujer 
europea, tenemos que agregar las siguientes: 

Redingot de faya y teriiopelo —Todo el redingot es de 
faya, y solo las mangas de terciopelo, unidas en la 
espalda en forma de "manteleta por pasamanerías de 
seda y oro, y terminadas por fleco. Cuello alto, guar¬ 
necido de pluma, que se prolonga por delante hasta el 
fin del abrigo. Sombrero redondo de terciopelo negro 
con el ala ondeada y grupo de plumas. 

Vestido Je paña beige* —fcl vestido princesa está abier¬ 
to al costado sobre quilla de paño blanca bordada, 
unida encima de la falda con terciopelo morderé y hebi¬ 
llas de oro: el mismo adorne recoge en los costados 
la amplitud del cuerpo, y se repito en el bajo de la 
manga: cuello alto bordado. 

Chaqueta Luis, XV —Falda lisa, ligeramente dripea¬ 
da sobre un bordado de lana y oró, colocado sobre 
trasparente de seda cruda, como el color del paño de 
la falda. Chaqueta Luis XV, de terciopelo azul, con 
aldetas añadidas, y cuello Mediéis y solapas de paño 
blanco con trencillas de oro. 

Redingot de paño y terciopelo —Este abrigo largo, de 
paño ro¡o oscuro, fjeva todo el centro de atrás de ter¬ 
ciopelo negro, como los dobles delanteros que liguran 
casaca por delante, guarnecida de piel; mangas de 
paño rojo con brochado negro y bordado de pasama¬ 
nería en los delanteros, que van orillados al borde de 
piel 6 pluma. Sombrero redondo de fieltro con plu¬ 
mas. 

Redingot Je paño tórtola —Está entallado por delante 
y por detras, y guarnecido de piel ó pluma negra í 
voluntad; esclavina y mangas de matebssé forradas 
de seda y con igual adorno. Sombrero de fieltro ne¬ 
gro con drapeaoo tórtola y plumas negras. 



Casara de paño serpiente —Está cerrada al costado 
con bolones de terciopelo negro, y se completa con 
cuello y solapa bordados de pasamanería negra. Som¬ 
brero de terciopelo verde con grupo de plumas. 

Nuestro grabado representa la ¿baqueta de terciopelo 
y paño —La chaqueta, de terciopelo negro, va orillada 
de pequeña pasamanería acero, que sube por el cen¬ 
tro de la espalda y borda el cuello alio; las rnali¬ 
gas, con puño, van sembradas de clavos de acero, y 
dos volantes de paño gris forman hombrera y escla¬ 
vina: falda de paño gns y capota de terciopelo gris y 
negra. 

Clisara de paño brochada y lisa —Es un verdadero p- 
letot de Otoman negro, con tablas desde el talle, 
adornada en el cuello y por delante de plumas de 
gallo; mangas brochadas dé terciopelo con igual ador¬ 
no, y fleco de pasamanería en Ja costura exterior: 
falda de paño madera y sombrero Toque de tercio¬ 
pelo con plumas. 

Madame Polssson 



«Mi querido amigo Arturo: 
dispensa si te molesto, 
pero te creo dispuesto 
i sacarme un apuro. 

Hoy acabo de llegar 
procedente de París, 
y te juro á fé de Luis 
que me empiezo á enamorar. 

Estuve á verte en tu casa> 
mas no he logrado encontrarte, 
y ahora quiero consultarte 
cierta duda que me abrasa. 

Yesque en tu zaguán he visto 
dos mujeres hasta allí, 
de esas que si dan un Si 
vuelven loco á Jesucristo, 

Hija y madre deben ser. 
pero te juro por Dios, 
que elegirla.,, á las dos 
si tuviera que escojer. 

Es la madre una jamona 
que con su belleza incita, 
y es la nina tan bonita, 
tan retrechera y tan mona.*. 

Por si son vecinas tuyas 
te lo he querido decir 
para poderte pedir 
que me dés noticias suyas. 

Yo. casi, casi, te juro 
que ellas son... poco señoras, 
mas son tan encantadoras, 
tan bellas, querida Arfiiro, 

Que? no puedo rechazar 
la maldita tentación, 
y aunque gaste un fortanón 
algo en limpio he de sacar, 

Según me ha dicho un hortera 
la madre se llama, Luisa, 
y la niña, Basilisa. 

Sin más, tu respuesta espera 
el que siempre te ha estimado 
que es tu amigo,—Luis. 

Pos tda ta . 

Has cometido una errata 
grnvidma. Te has casada. 

Ya podré, Arturo, después 
conocer á tu señora. 

Me contento por ahora 
si me pones á sus ptés.» 

^Madrid tal... Señor don Luis: 
si acuso !e veo A usté 
le pego tal puntapié 
que va otra vez á París. 

Estoy por la rabia negro, 
mí mujer es Ba&iíisa, 
y la bella doña Luisa 
es la mujer de mi suegro. 

Por consiguiente, le juro 
que sí aquí le vuelvo á ver, 
voy con usté á cometer 
algún burrkidio.—A rturo. s 

Juan de Urraza 



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Hablar con propiedad 


Pocos son los qne essriben con propiedad. 

Y mucho menos los que hablan. 

Prescindiendo de tas necedades que se dicen y 

escriben con desdoro de h gramática y del buen sen¬ 
tido, la mayoría de las personas ilustradas, admitien¬ 
do que hablen bien, no hablan, sin embargo, pro 
píamente. 

Esto es debido al abuso de las palabras sinónimas, 
que aunque se aproximan mucho al sentido de las 
palabra, que se quieren expresar, na significan pro¬ 
piamente lo mismo. 

Para distinguir unas palabras de otras se requiere 
un detenido estudio filológico, que no todo el mun¬ 
do tiene tiempo é ilustración literaria para hacer. 

Yo tengo un amigo, chapado á la antigua, y excén¬ 
trico como pocos, Que tiene la monomanía mas rara 
que ustedes se pueden imaginar: la monomanía de 
hablar bien. 

Mejor dicho de hablar con propiedad. 

Parí él están demás los modismos, las metáforas y 
los sinónimos, por que nunca los emplea. 

Es lo que decimos vulgarmente de todo aquel que 
habla poco: hombre de pocas palabras. 

El llama á las cosas por sus nombres: al pan, pan, 
y al vino, vino, y de ahí no hay quien le apee. 

Sí lo encuentran ustedes en Ja calle y * le pregun¬ 
tan: ¿Donde vive usted? Les contestará con el mayor 
aplomo: 

—En la calle. 

Y tiene razón, porque en el mismo momento en 
que se le ha interrogado, vive en la calle y no en 
otro punto. 

Si ustedes desean saber donde tiene, su habitación 
mí amigo, deben preguntarle: ;Dónde habita usted? 
para que este les diga las señas’ de su casa. 

Por mas que las palabras hainiar y vivir san sinóni¬ 
mas, en el ca>o citado, hablando con verdadera pro¬ 
piedad, expresan dos cosas muy distintas; porque sé 
vive en todas partes, en casa, en b calle, en el café, 
en el teatro; en una palabra, en el tugar donde uno 
se encuentra, mientras que se habita en el sil i o donde 
tiene uno fija su morada. 

Esto es ciara como la luz. 

No para aquí ta monomanía de mi amigo. Es tan 
intransigente en esta materia, que no admite que en 
su presencia se hable sin ta propiedad debida. 

—¿Como está usted? preguntóle cierta vez un co¬ 
nocido. 

—Sentado—le contestó con un habitual aplomo. 

Y en efecto, lo estaba en aquel momento. 

—¿Cómo se llama usted?—preguntóle en otra oca- 
ion cierto sujeto. 

— Yo no me llamo; me llaman —le replicó. 

—¿Cual es la gracia de usted?—insistió el inter¬ 
pelante. 

—iMi gracia?—repuso mi amigo—¡no tengo nin¬ 
guna! 

Y tenía razón, porque ademas de ser mas feo que 
Picio, mi amigo no presume de gracioso. 

Por más que sus escentricidades, sin que é! tenga 
conciencia de ello, caen siempre en gracia. 

Excuso decir que el sujeto que pretendía saber e! 
nombre del excéntrico, tuvo que renunciará su pro¬ 
pósito. 

Cierta tarde hallé á mi amigo en 3a calle, siguien¬ 
do los pasos á una buena moza. 

— ¡Hola, picaron! —le dije—veo que se te ván los 
ojos (letras de esa dama. 

^¿Los ojos? Te equívocas; lo que se me van son 
jos pies. 

Espita á usted que no es posible hablar con mi 
amigo. 

Ni menos sostener una cuestión. 

Porque se expone uno á discutir con él acerca del 
uso mis ó menos propio de cada palabra. 

—Tripas ¡levan piernas —le decía yo, una vez, apli¬ 
cando, no recuerdo á propósito de qué, este modismo 
popular, 

—Te engañas—me replicó;—ptfrwu llevan tripas. 

—Observa que inviertes el modismo del pueblo, 

—Porque debo invertirlo. Las tupas mueven las 
piernas, pero no Jas llevan. Claro es que si le quitan 
al cuerpo las tripas de donde emana su fuerxa moto¬ 
ra, las piernas dejarán do moverse. Pero en este caso 
no se trata de mover, sino de ¡levar, que es otra cosa 
muy distinta. ¿Quienes andan? Las piernas; pues estas 
son lasque llevan. Si el modismo dijera tripas mueven 
piernas^ lo podria aceptar; del otro modo no lo ad¬ 
mito. 

Siá todo el mundo le dá por ser tan escrupuloso 
en el lenguaje como al susodicho amigo, será cosa 


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CARAS Y CARETAS 


259 


de no poder abrir !;i boca, ni aun para decir esta boca 
es mía. 

Por temor de decir una impropiedad. 

En tal caso, si un ciego, usar,do [a fraseología co¬ 
mún nos dice; <¿Hace tanto tiempo que no veo i fula¬ 
no >, le habremos de replicar: 

—¿Ver? ¡Que mas quisieras tú I 

Y si alguien opina sentenciosamente que eí que 
calla otorga, le tendremos que objetar: 

— ¡Falso! El que calla no dice una palabra* 

Y todas las demás cosas á este tenor. 

Si, desgraciadamente, algunos de ustedes conoce 
á algún partidario acérrimo de la propiedad de tos 
palabras, absténgase siempre de preguntarle: ¿Sabe 
usted que hora e*? 

Porque puede suceder que el interpelado, mirando 
to esfera de su reloj, conteste con to mayor socarro¬ 
nería: 

—Si, señor, que la sé. 

Y se calleja boca. 

Pues casos pareados se han visto. 

Por supuesto, por no haberse formulado la pre¬ 
gunta con la debida propiedad. 

S* Y Aouirre 



'vlil 

H un pescador de cana 

Apenas miras despuntar Ja aurora 
sales de casa con la caña al hombro, 
y tomas por asiento el duro escombro 
que se baña en la linfa bullidora. 

Allí pasas el tiempo hora tras hora 
hecho una estatua en forma de cohombro; 
sin que el fuerte huracán te cause asombro 
tu el sol que te broncea y acalora* 

Tiras al agua el tentador anzuelo 
que en un minuto cebas treinta veces, 
con ansia de que pique un pecerillo: 
y resulta, por premio á tu desvelo, 
que al fin del día pescas cuatro peces, 
y al fin de la semana un tabardillo. 

Gen oves 



Después del mes 
t de provechoso des¬ 
canso á que se ha 
i visto sujeta la caba¬ 
llada de nuestros 
L Studs , no era difícil 
suponer qne el pro¬ 
grama de Ja primer fiesta hípica que se anunciara 
seria llenado en la forma mas completa y i entera 
satisfacción de los aficionados á carreras, 

En efecto, el programa de Ja fiesta que se celebrará 
esta lardo en el Hipódromo Nacional es brillante y el 
encuentro de los caballos anotados en Jos diferentes 
premios—do eximio en sus respectivas distancias- 
prometen indescriptibles emociones á los sportüm, 
que desde hace un mes se veian privados de su di¬ 
versión favorita* 


Hé aquí el programa de esa fiesta y tos pronósticos 
respectivos: 

* Premio Davina n»—Tiro: i zoo metros. 

Hermiiaño ^8 kilos, Coronel jj, Eleonora 55. Herd— 
elides 54, Inocente 5 2 y Safo 46* 

El pensionista del Slud Charrúa, favorito de la cᬠ
tedra, So es también nuestro en este premio* 

«Premio Yto—Tiro: 1000 metros* 

Caustique <S o kilos, Teniente y > Girondino $ \, Políti¬ 
ca ffa Vanguardia 40, y Troya qb. 

No creemos que Caustique repita su hazaña de ba¬ 
tir al galopito á sus adversarios; muy al contrario., 
Teniente, á nuestra entender, será el ganador de esta 


carrera. 


«Premio Rio Negror—Tiro: 2000 metros. 
Fulminante kilos. Jonqmi jó, Solitario 53, Nel¡k } 
Voltigeur y Coqueta y Tai tarín j 2, Coronel 51, y Ca¬ 
bula 47. 

Esta será la carrera de la tarde por Ja calidad de 
los caballos que se disputarán to victoria. 

Jonquil, que será corrido por e! brujo Rigületo, 
quien ha venido de Buenos Ames con este objeto, es 
el candidato nuestro para ganador* 

Premio Uruguay—Tiro 2000 metros* 

Vengador 57, Aquiles o, Maquíavelo 36, Tearles 
^3, Financiera, Sibila, Banibina, Liropeya, Twin, 
Juana de Arco, Soledad y Ti bidabo 51 kilos, Van da 55, 
Maquiavelo ó en su defecto Financiera, son á nues¬ 
tro entender los mas sindicados para salir victoriosos 
en esta prueba. 

«Premio Cebolla tí»—Tiro 1400 metros. 

Caustique 6o kilos, Política t}, Agnpina y Ecartó 52, 
Troya 46, Vanguardia y Her ¿elides 40. _ 

Este último, si corre, será sostenido por nosotros 
en el sport. Si no se presenta en la pista jugaremos á 
la pensionista deJ Stud San Luís, 

Buen acierto desea á sus lectores este pichón de 
profeta que se despide hasta el próximo número. 

Pío 



'EMVDENCIAS 

y 




otos 

t i 



I- 



i MUDANZA! 

Las oficinas de CARAS V 
CARETAS sb han trasladado 
á la callo Rio Negro número 
250, á donde deberán diri¬ 
girse las personas que ver¬ 
bal mente 6 por escrito nece¬ 
sito n comunicarse con la 
Dirección ó la Administración, 

Recomendamos á nuestros Agentes que dirijan la corres¬ 
pondencia al “Administrador de CAR&S V CARETAS” y nó á 
nombro de la persona encargada de la Administración. 



A Juarcrito Canaleja 
le ha salido un lobanillo 
por rascarse en una oreja, 
y ¿ una vieja, 

viuda de un tal Calzoncillo, 
otro bullo en una ceja 
por rascarse en un tobillo. 

Moraleja: 

Yo no me llevo semejante chasco, 
y, por mas que me pique, no me rasco! 

* 

# ■ 

Un diputado hablando con un colega: 

—Piensa V, no abrir la boca como en la anterior 
legislatura? 

—Hombre sin abrir la boca... nó, porque precisa¬ 
mente no hago mas que bostezar en todas las se¬ 
siones. 

Tuvimos dos dias 
de tanto calor, 
que á oler á churrasco 
la gente llegó; 

¡y eso es que hasta el tiempo, 
querido lector, 
se encuentra ¿aliente 
con la situación! 


Hablando de la distribución de premios hecha en 
el Colegio Nacional, dice un diario: 

«El número de recompensas honoríficas concedidas 
por los exámenes del último curso, prueban el grado 
de adelanto en que se encuentra el Colegio Nacional 
sostenido por la Liga Patriótica de Enseñaaza.» 

Vean ustedes el símil tan gracioso que puede ha¬ 
cerse con ese centro de enseñanza: 

¿En qué se parece el Colegio Nacional á una 
media? 

En que está sostenido por una liga * 

N 

■ ■ 

Conozco yó á un prestamista 
oue hasta duerme con las gafas, 
desde que oyó que los ojos 
son el espejo del alma. 


Agradecemos á la Comisión Directiva de la Socie¬ 
dad Pam Donms Magna Qiiks la invitación que nos ha 
hecho para asistir a la fiesta organizada en celebra¬ 
ción de las mejoras hechas en el local social, esta¬ 
blecido en «Punta de Carreta». 

Con eí mayor gusto acudiremos al lugar de h fies¬ 
ta h pues ademas de to simpatía que sentimos por la 
Sociedad nos impulsará á hacerlo el atrayente progra¬ 
ma que acompaña á la invitación. 


Tenía amores Trinidad Verdejo 
con Fulano, Mengano y Perencejo, 
cuando pidió su mano" 
el señor don Zutano, 
y por eso decía don Facundo; 

— ¡Qué cosas, ay, ocurren en el mundo! 



* * 

«El domingo pasado volcó la diligencia que hace 
to carrera de Dolores á Mercedes, resultando contu¬ 
sos los seis pasajeros que conducía.» 

¿Cómo no iban i tener 
dolores esos señores 
en un coche que iba á hacer 
to teatrera de dolores! 


Un diario de Paysandú al dar cuenta de to man¬ 
ga de tongo>ta que ha caido sobre aquella ciudad y 
contornos, dice: 

«Inútilmente se ha querido espantarla con ruido de 
tachos y banueri tas, pues nada se ha podido conseguir.» 

Era de presumir que no se espantasen; cayeron en 
carnaval y se figuraron que el ruido era producido 
por tos comparsas y que tos banderilas representaban 
alegorías de to política dominante. 

Si se les ocurre á los vecinos de Paysandú leer en 
alta voz ei último Mensaje presidencial, de seguro 
que a estas horas no les queda uua langosta ni en mil 
leguas á to redonda. 

• 

■ m 

Para to Loto una lila 
di á 3 a Adela, mas cogióla 
Dadla, y yo dije: —¡Hola! 

Adela, díle á Dalí!a 
que de la lila á la Loto* 

Recorte: 

«Anoche se 1 rtauguraron las clases en el Instituto 
de Sardos-mudos que dirige el Sr. Collazo, el cual 
pronunció un elocuente discurso.» 

Seria elocuente, pero los alumnos debieron que¬ 
darse en ayvnas. 

Salvo los que fuesen mudos solamente. 

* 

* « 

Un aviso de to Sociedad de Tiro y Gimnasio Mon¬ 
tevideano: 

«Se mega á los señores socios pasen a] local social 
á hacerse cargo de sus ropas, en el plazo de quince 
días, pasado el cual to Comisión dispondrá de. ellas*» 

El que no esté al tanto de lo que se hace rn la 
Sociedad do Tiro y Gimnasio, se figurará que los que 
to constituyen andan en cueros fuera del local social, 
y que to Comisión les amenaza con hacerles comprar 
ropa nueva si novan á vestirse en el término de quin¬ 
ce días. 




J. G* Y.—Buenos Aires—Se publicara* 

Carolus- Buenos Aires-Hay otras producíanos eu 
turno antes que la de Y, No sea impaciente. 

Ma # tmino— lude pende neta-No vale -ada* es ^ecir, 
vale para desacreditar e A v. como escritor* 

Tartaria— Florida*- lía de muy mal gusto. Sabe 
íorno A huevo en estado de putrefacción, 

Zcrton Senador —Santa Roea-^Uu chiste ee muy po¬ 
co para catorce carillas de prosa 

T. íL—Artigas—Soy capaz de publicárselo á V, con 
tal de que no me remíta mas. ¿Será malo? 

Es t anipt l la —M onte video— 

No pida á Dios, Estampilla, 
en verso tanta riqueza; 
pídale en prosa sencilla 
seso para su cabera, 

Peñoli Payaandú—fMtiy buena letra! Lástima que 

la haya V, empleado para escribir tantu disparate* 

I* M* M.—Durazno—No son de la Indole del periódi¬ 
co; resultaría como un pericón en medio de un olido 
de difuntos. 

Tío tal— Montevideo— Tío tal, nó; tío bárbaro. Dis¬ 
culpe el modo de señalar* 

Arijíijío—Montevideo-Si, hombre, mande eí retra¬ 
to. Si uo sirve para tina cosa, servirá para otra. 

J* P* Q,~Montevideo—¡Hiup*..! 

Asonipse—Montevideo—Muy flojitas y algunos ver¬ 
sos, los mas r duros como peñascos* 

Palpite -"Trinidad— 

¿Con bé corta escribe borro, 
y vista con arga ból 
iHombre, ni que fuera usté 
discípulo ue ohucarro! 



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SARANDÍ 347 


Hace calzado á. medida, 
á unos precios muy baratos, 
y es la casa preferida, 
por ser la mejor surtida 
en botines y zapatos. 


Su martillo ha demostrado 
que, de todos [os que hay, 
es el mas afortunado, 
pues con él ha rematado 
la mitad del Uruguay. 


Para hacer un buen regalo 
véte á Stenra sin dudar, 
porque Sienta, en su Bazar, 
nunca tuvo nada malo. 


Sí te dice un bebedor 
que en la casa de Orejuela 
no existe el vino mejor, 
le puedes decir, lector, 
que se lo cuente á su abuela 


Fotografía Inglesa 


Peluquería 

M 18 OE JULIO NÜa*. 5 
Nadie á pelar te aventaja, 
y afeitando es tan artista, 
que al Ato de su navaja 
no hay pelo que se resista. 


Zabida 154 

Llevó el martillo á Maeso, 
en campaña provechosa 
y no les digo otra cosa, 
porque es bastante con cao. 


Uruguay I7B 

Es na médico especial, 
de quien diría cualquiera 


Hincón 176 

Fotografía especia!, 
en que se cópia á la gente, 
tan perfectí si mámente, 
que parece natural. 


ue ha encontrado fa manera 
¡e hacer al hombre inmortal. 


CUARESMA! 


Rematador 

zabila. ííúií. 13il y 136 
De su martillo al influjo 

todo el Uruguay entero 
A lien* por poco dinero 
m 1 } casa amueblada con lujo. 


Empresa do Encomiendas 

ceerito £07 

La Empresa que te presento 
te ruego, lector, que atiendas, 
porque hace las encomiendas 
con la rapidez del viento. 


Carro &3 ¿ 101 

De las casas mas completas 
en su género, esta es; 
la prueba, lector, la ves, 
en las Cara* y Caretas. 


25 de Maye 370 

Pasteles y confitura 
y dulces de los mejores; 
en esta casa, señores, 
es todo vida y dulzura. 


Job (/rtC/CVAYL 


6 pesos por suscrícion 


IB do Julio núín, 7 

Por mas que lo crean guasa 
se tiene como muy cieno, 
que los vinos de esta casa 
hacen revivir k un muerto. 


Desde la princesa altiva 
á la Que pesca en ruin barca 
todo* este libro, lo abarca. * 
glabra quien no se suscriba 
por el precio que se marca? 


Treinta y Tres £16 

El que rijé ha Industrial 
es, como saben, señores, 
el Capitán General, 
de nuestros rematodores. 


¡T Centro para su ser f clon f 
. de diarios,—librería ( 

3k taller de encuadernación, 
Jgy además papelería. 

T ¡Casi un La.r 0 w.vii en acción 


Oficina: 18 de Julio 148 


ENDÜZAf AR1BA 1 


2i de Mayo y Trolnta y Tres 

Mas de mil personas hay 
que están en el Uruguay 
viviendo como magnates, 
con las rifas y remates 
de Mendoza uaribay. 


Buenos Aires frente i Sulla 

Nunca dtjerir podrá, 
con facilidad usté, 
sino toma del café 
que sirve el Tnpí-NambA, 


Asunción ( Aguada ) 

Me comprometo á probar 
que mejor que esta cerveza 
no Ja ha tomado Su Alteza, 
el Príncipe de Sismar. 


Dentistas Murta-a monean os 

CAMARAS 163 

Gracias á Los especiales 
estudios de Prlnce é Hill, 
pueden comer mas de rail 
con sus dientes na tura les 


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